martes, 15 de abril de 2008

Violencia en estadios isleños

Un amigo chileno, que algo sabe de béisbol, me preguntaba al mediodía si había violencia en los estadios cubanos, conducta muy común por estos lares con el fútbol.

Sigfredo Barros, del Granma, (le y nos) responde esa pregunta.

"Discusiones interminables por cualquier motivo, hasta por un strike cantado o dejado de cantar mucho después de una jugada, intentos de agresión, ofensas verbales que llegan a la grosería por buena parte del público asistente, lanzamientos de objetos al terreno. Toda una amalgama que tiene un nombre: indisciplina social". Artículo completo.

Acabo de comprar mi pasaje para viajar a las entrañas del Monstruo. Por USA estaré entre el 29 de junio y el 20 de julio.

4 comentarios:

Electra Garrigó dijo...

indisciplina social, que buena la nomenclatura de el totalitarismo. los ticos dirían: "despiche y vámonos"

nosotros somos demado retóricos

Anónimo dijo...

Lo mismo pensé de esas dos palabritas "revolucionarias". Pero las dejé por respeto a quien las decía y porque, a fin de cuentas, es su opinión y está en la libertad de usarla. Con ese lenguaje totalitario tendremos que cabalgar, me temo, durante un buen tiempo. La limpieza lingüística tomará su tiempo, saludos, Uziel

unicornio azul dijo...

Uziel, con todo respeto le pregunto: si no es indisciplina social, como lo llamaría ud.?
Gracias de antemano por su respuesta.

terreno de pelota dijo...

Unicornio, "indisciplina social" tiene una connotación política en Cuba, que se atribuye a alguien que se comporta al margen del orden institucional establecido por el régimen y se aplica a muchas conductas: escolares, laborales, sociales, políticas, comunitaria, etc.
El fenómeno de los estadios, que no es un tema político sino social, y que se repite en muchos países se denomina simplemente "violencia, agresión". Los fanáticos deben tener un comportamiento adecuado en el estadio, que significa respeto ante todo, y si cometen delitos pues la justicia los castigará. Soy partidario, como en Europa y EE.UU. aplicar sanciones drásticas contra los fanáticos porque estropean el espectáculo, dañan a otras personas y la mayoría se ve perjudicada por unos pocos irresponsables. De todas maneras apoya la mano dura. Si quieren hacer desmanes, que les cueste. Aquí en Chile hay bastante mano blanda y a cada rato hay heridos, en Argentina es peor, con muertos incluidos y estadios suspendidos por varias fechas. ¿Quienes terminan pagando? Los fanáticos que se portan bien que se quedan sin partidos. Un abrazo, Uziel