
El habanero es un ganador y se crece con los equipos y los momentos más difíciles. Sólo pido que su equipo le dé unas carreritas de ventaja. En su última salida estuvo intratable, tiró el juego completo y sólo le hicieron una.
Liván es de esos pitchers que hay que sentarse a verlo, disfrutarlo y estudiarlo porque es un maestro en el difícil arte de lanzar.
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